LA PACIENCIA ES PRUEBA

Hay varias maneras de esperar situaciones en la vida, esperando en Dios que se haga su voluntad, esperando que se materialicen ciertos proyectos, esperando que retorne alguien, esperando una respuesta, una noticia.

Pero cómo esperamos? Se necesita paciencia para la espera, que a veces desespera, y rompe nuestros animos y temperamentos cotidianos, olvidandonos que tenemos gente, familia, o a los hijos alrededor mirandonos.

La paciencia en Dios es una paciencia llena de esperanza, de fe en cristalizar necesidades, porque la presencia del Espiritu alimenta en gozo interno una certeza de que Dios no nos abandonara; en cambio, la paciencia del mundo es una actitud de espera en incertidumbre, en angustia, porque no se sabe si se producira el hecho deseado, porque el desenlace depende de las manos de humanos y no de Dios.

Endonde la tribulacion de la espera no produce desesperacion, antes regocijo de fe de que dios esta en control, de que dios esta con nosotros, esa es la prueba de fuego que es alimentada por la esperanza de un amor de poder puesto en nuestro corazon.

" Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergÜenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado " (Ro 5:3-5).

La paciencia no quiere decir necesariamente pasividad, o ineptitud, o lentitud; esperar pacientemente no es exactamente como esperar el omnibus que llegue, o esperando que llegue el dia siguiente, aguardando una sanacion, esperando que llueva para los sembrios, o esperando un terremoto.

Se puede esperar con los ojos cerrados, con las manos cruzadas, sentada o parada, trabajando, orando, gritando histericamente, o mudos impavidos; o diciendonos a nosotros mismos y a Dios que esperamos en el que haga nuestras necesidades sean satisfechas, una paciencia en el Espiritu.

Como si la paciencia ademas de ser una positiva cualidad, ella como que no debiera influir o cambiar el animo, el humor, el pensar, y el actuar humano. Porque estamos fortalecidos en aquel que todo lo puede.

" Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad " (Col 1:10-11).

La paciencia debe hacerse con serenidad, porque en ella debe existir oracion, confianza y esperanza, entonces sabemos que es de Dios, porque su Espiritu nos da ese estado emocional adecuado para la espera corta o larga, sin inmutarnos, porque sabemos que en ello trabaja la voluntad de Dios.

La paciencia es sufrimiento, al menos el verbo en latin patior significa eso; esperar pacientemente es sufrir tambien, es temer, es dudar, es angustiarse de pensar que no ocurrira lo que esperamos en nuestra posicion presente, expectando el acontecimiento venidero.

Este sentimiento suele ser inevitable humanamente, pero si los arreglos con Dios estan de por medio, el nos dara la actitud adecuada y digna de dominio propio para saber esperar en el animo de fe del Espiritu de Dios.

" Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo" (2 Pe 1:5-8).

Sembrar un arbol esperando crezca y algun dia de frutos, requiere paciencia, ademas de otras cosas, pero sabemos que la naturaleza esta en cargo de ello, nosotros lo abonaremos y cuidaremos, esa es parte de la paciencia como un hecho intermedio en el curso de la llegada de los frutos, que puede ser de algunos años.

La paciencia es estar alerta, en atencion, estar trabajando, actuando, estar orando en poder del Espiritu Santo, para que el objetivo esperado llegue en el momento esperado tambien, en el tiempo del Señor.

Comunicandonos con Dios en cada momento, diciendole que esperamos de su voluntad y que su amor sea materializada en nuestra necesidad. La serena y activa espera de la paciencia se hace dinámica en la fe de poder.

El Señor nos bendiga.