NUNCA SEREMOS LOS MISMOS

Cada dia en la existencia humana es un dia diferente, un amanecer sigue a cada atardecer; en ello nos desgastamos o fortalecemos físicamente, pero la vida avanza inexorable a su fin, los jóvenes no lo notan por supuesto, pero el Sol sigue saliendo puntualmente cada dia para todos por igual.

Y cada cosa en la vida tiene su tiempo y su fin, después de un comienzo y de un estado de sucesos, se aproxima el final de las cosas.

Muchas vidas nacen ya muertas de antemano, al igual que muchos amores, porque nunca tuvieron frutos que ofrecer, o algo que transmitir a sus seguidores generacionales, o llanamente, porque no maduraron en la vida.

Hay quienes mueren sin tener hijos, otros que teniendolos los pierden; otros son socavados y maltratados por los divorcios, otros nunca tienen paz ni armonía en sus almas.

Las depresiones suelen ser el estado estable de muchas vidas, el continuismo de un hábito involuntario, pero a la vez implantado por una sociedad desesperada, amadora de la permisividad y el anarquismo disfrazado de libertad y democracia.

Los traumas acosan y dejan huellas en muchas vidas y generaciones tras generaciones, es el costoso y trascendente legado de la tecnologia moderna.

La vida esta cargada de angustias y preocupaciones, y también de satisfacciones y retribuciones, pero cada dia somos diferentes, sea que vamos para adelante o hacia atras, no somos los mismos y aunque no lo notemos, la vida cambia en nosotros y en nuestro alrededor.

Desde luego, no podemos bañarnos en las mismas aguas del rio dos veces, el cauce que pasó no volverá, como los años que pasan por nuestras vidas, jamás volverán. Mas los recuerdos se anidan en la mente y sus alegrias o tristezas decoran el alma.

Nuestras acciones contribuyen a acentuar esas diferencias, los estilos de vida, las cargas emocionales, las enfermedades, las ideologías, los placeres, las religiones, las cargas económicas, las expectativas, las esperanzas, los sueños.

Nadie puede detener en su puño un poco de agua, las aguas como la vida fluyen dinámicamente y no vuelven, es como el tren que se va, sino se toma nos deja, y vendrá otro, pero en turno posterior, y habrá que aguardar, porque aquel tiempo ya pasó y no volverá.

En la vida espiritual también somos diferentes cada dia, aunque muchas veces para seguir siendo negativos y erosionando el entorno de mil maneras, haciendo de ello un hábito o una patológica adicción.

Lo contrario seria hacer una costumbre positiva en el amar y disponernos al servicio de todo lo que nos rodea, enriqueciendo nuestras vidas; nadie tampoco engaña a si mismo su conciencia, porque en el fondo de todas sus especulaciones sabe que obra por libre albedrío, y tal vez, a veces, el proceso volitivo es influenciado por factores externos, pero también podemos manejar situaciones a nuestro favor y no depender de los demás precisamente.

Porque la autonomia, la libertad, y la genuinidad de los seres es un don de Dios tambien, pero un don que la vivencia societaria y sus leyes restringe, erosiona, y lesiona dia a dia.

Las sociedades han contribuido en gran parte a separar a la humanidad, a crear pasiones enfermizas en el alma humana, tanto o más que la politica ideologica misma.

Los seres humanos estan secando los principios de unidad, compasion y de solidaridad; los cuales han sido reemplazados por el tropel del egoismo, la envidia, el engaño, el orgullo, el endurecimiento, y el aniquilamiento del amor en los hogares.

Asi mismo, el quebrantamiento de los valores, de la urbanidad, del civismo, son acciones que destruyen a la familia y a la sociedad en todas sus bases de valores; y la experiencia en la historia de la humanidad asi lo ha demostrado que no es saludable; sin embargo, lo siguen practicando sin control.

A muchos niños se les enseña por ejemplo, que llorar es una emoción no inteligente, y que debe ser controlada por la inteligencia; también muchos adultos suponen que libertad significa hacer lo que quieres, y que nadie te puede decir cómo lavarte los dientes; actitud propia de un anarquismo afrodisiaco; dejar hacer, dejar pasar, abajo la disciplina, abajo las normas. El eufemismo de una sicologia moderna pero equivocada e ineficaz, que fomenta preferencias sexuales depravadas.

Pero que es lo que esencialmente nos puede hacer diferentemente positivos, dadores de buenos frutos para el servicio de la sociedad y de nuestros hogares?

La respuesta tal vez, está en la comunión personal y honesta con nosotros mismos, en la armonía con nuestro ecosistema, no viviendo al desorden, no sintiéndonos ni tratando de jugar a ser dioses, llanamente reconocer que tenemos virtudes, puntos débiles, y potencialidades para contribuir a mejorar la calidad de vida espiritual y mental nuestra, de nuestras familias, y de la sociedad.

El libro santo aconseja hacer a los demás conforme quieres que sean contigo. Dice también la Biblia que en Jesus, esta la verdad y la vida, el camino y la luz verdadera.

Podremos ser real y diferentemente mejores cada dia con nuestros semejantes y la naturaleza?, podemos honestamente intentarlo? Ser cada dia menos egoistas?

Habrá que tratar cada dia y de manera perseverante e inteligente, para beneficio de nuestras propias vidas y de quienes nos rodean. Porque cada dia, somos diferentes; para adelante, o para atras, porque jamas seremos los mismos.

3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
3:2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3:3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
3:4 tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
3:5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
3:6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
3:7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
3:8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. (Eclesiastes 3:1-8)

Hoy somos diferente que ayer, mañana diferente que hoy, pero esa diferencia debe estar aderezada por la presencia de Jesus en nuestras vidas.

El Señor nos bendiga